sábado, 17 de agosto de 2013

Los 10 mandamientos de Facebook.

¿No sería grandioso poder leer la mente de las demás personas? ¿No desearían poder adentrarse al misterioso mundo de la mente ajena?

¡NO! por supuesto que no

Si una mágica noche ves una estrella fugaz, pídele un par de zapatos, pero no desees  poder leer la mente. Sería un desperdicio.




Hoy, Facebook nos obliga a leer la mente de todas aquellas personas que alguna vez conocimos y no es tan divertido como pensábamos. No solo sabemos lo que piensan, también sabemos dónde están, qué comieron y a quién se quieren enamorar. Facebook dice tanto sobre nosotros que hoy más que nunca, debemos tomar ciertas medidas preventivas y seguir los 10 mandamientos que nos evitarán caer en el hundimiento social al que todos estamos expuestos. Yo, personalmente he roto estos 10 mandamientos. Llevo más de 3 años de experiencia perdiendo amigos, hombres e invitaciones a la cena de Navidad en casa de mi familia que me respaldan y acreditan para aconsejarles que no hacer en Facebook.


1.- Rechazarás la solicitud de amistad de tu padre y de tu madre. ¿Quién querría ver fotos de su criatura tomando alcohol y bailando reggaetón con muchachitos de dudosas intenciones? Nadie. Evitemos causarles ese dolor. Es por su bien.
2.- No acosarás (De manera evidente). Claro que acosarás, para eso se inventó Facebook. Es totalmente válido hacer un minucioso análisis del perfil de la persona que nos gusta… Y el de sus primos… Y el de todos los que comentan sus fotos… Y el de aquellos que estudiaron la secundaria con nosotros… Y el de los primos de aquellos que estudiaron la secundaria con nosotros… Y de sus amigos con buen lejos… Y básicamente el de cualquier ser humano o mamífero que no tenga un perfil privado, pero debemos ser discretos. Es normal revisar y besar individualmente las 62663 fotos del ser amado, pero nada de dejar likes en su álbum de fotos del 2007. Hay cosas que son privadas y nuestro inadecuado comportamiento social es una de ellas.
3.- No spammearás. Hay muchas cosas quisiéramos compartir con todo el mundo; como una foto del amanecer con una frase motivacional, o la foto de tu ultrasonido, o ese adorable video de gatitos jugando con una bola de estambre. Antes de etiquetar a los siete mil millones de habitantes del planeta Tierra y obligarlos a ver el video de adorables gatitos, considera que a nadie le importan esas cosas y que si quieren ver tus fotos o tus videos, ellos mismos se encargarán de revisar tu perfil, no hace falta que los etiquetes.
4.- No invitarás a jugar. El futuro profesional de nuestros seres queridos depende de este mandamiento. Todos odiamos “Mafia Wars”, “FarmVille”, “Vampire Wars”, “Candy Crush” etc., pero no podemos dejarlos. Jugamos día y noche y nos olvidamos de que tenemos trabajo, amigos y familia. Al final, perdemos todo y el único trabajo, pareja o casa propia que nos queda, es el que nos ganamos en “The Sims”. Es mejor si mantenemos a nuestros amigos alejados del vicio.
5.- No ilusionarás en vano. Llevas 4 horas esperando a que esa personita especial te escriba y por fin sientes que vibra el celular. Lo sacas de la bolsa con lágrimas de ilusión y ¿todo para qué? Para que resulte ser una invitación a eventos de Facebook de alguién que vive en Timbuktu. ¡Nunca voy a ir a Timbuktu! Si van a hacer un evento, inviten sólo a aquellos que saben que pueden o quieren asistir.
6.- No subirás terribles fotos de tu prójimo. Todos tenemos una foto en la que salimos increíblemente guapos junto a una amiga que salió peor que en su foto del DNI. No la subas. El karma nos persigue constantemente, y si lo haces, eventualmente el universo entero conspirará en tu contra y serás etiquetado en la foto de secundaria. Sí, justo esa foto en la que sales con brackets, granitos, piel grasosa y un peinado que haría llorar a más de uno. Todos tus amigos la verán y no habrá más remedio que cambiarte el nombre, tomar un avión y empezar una nueva vida en Bagdad, donde nadie sepa de la existencia de esa foto.
7.- Buscarás ayuda profesional. Facebook no es nuestro psicólogo y nadie quiere leernos sollozar. Cuando quieras quejarte amargamente de la vida o simplemente desahogarte, es bien sabido que la persona indicada es tu taxista de confianza. O de desconfianza, da igual.
8.- Cambiarás tu estado sentimental con dignidad. Cuando llegue ese triste momento de cambiar tu estado de “En una relación” a “Soltero”, es recomendable encerrarte en una bodega sin internet hasta que el dolor en tu corazón haya desaparecido por completo, así evitarás actualizar tu estado cada cinco minutos con frases melodramáticas.
Lo único que provocas con este tipo de mensajes, es que tus amigos saquen al investigador privado que todos llevamos dentro y empiecen con una exhaustiva reconstrucción de los hechos. Revisarán todo tu perfil para ver más o menos desde qué fecha empezaron los problemas, de ahí se irán al perfil de él y luego al de la otra. Laborarán un dictamen pericial y ¿todo para qué? Para que se reconcilien una semana después.
9.- No hablarás de política, religión o abortos. Nunca. Jamás. Evita estos temas toda costa, a menos que quieras pelearte con todos aquellos que alguna vez te amaron y morir en soledad.
10.- Te agregarás a la página  https://www.facebook.com/AnettaFotoperiodista

viernes, 16 de agosto de 2013

Odio los Viernes.

LAS SIGUIENTES LÍNEAS EXPRESAN DE LA MANERA MÁS DESORDENADA MI ESTADO EMOCIONAL. ÚLTIMAMENTE TENGO LA NECESIDAD DE TODO EL TIEMPO ESTAR ANALIZANDO LAS COSAS QUE SUCEDEN, TANTO EN MI CABEZA COMO FUERA DE ELLA Y LLEGO A CONCLUSIONES QUE ME RESULTAN MUY CONFUSAS.



Quiero confesar que no me gustan los viernes, la paso mal, son difíciles. Largos. Pesados. Los viernes es cuando todo me recuerda que mi vida es diferente y duele.  Ya te lo había dicho, el duelo no es fácil, nunca lo ha sido, y menos cuando no eres parte de la decisión. Los viernes duelen. Hay presión en el pecho. Un dolor real, nada imaginario. Los viernes me duelen.

Es entonces cuando empiezo a contemplar a las demás personas, todas viviendo un dolor y un duelo diferente de la mejor manera que pueden y empiezo a entender más cosas al toparme con preguntas como  “¿Por qué somos tan así?”, “¿Qué nos pasó?” “¿Dónde quedaron las ganas de querer?” Y es que sí, ya nadie quiere querer y los que sí quieren, se topan con la disyuntiva de que la persona a la que empezaron a querer, no los quiere de vuelta. Nos pasa a todos, nos está pasando ahorita, ¿lo sientes?

Esa melancolía con la que vivimos todos, que nos lleva a experimentar una y otra vez acciones o sentimientos del pasado que ahora no existen, es eso, justo eso, lo que nos impide querer, porque ya una vez nos lastimaron, porque ya una vez dolió. No, no sólo una vez, no sé cuántas veces te dolió,  te entregaste y no funcionó.

Y es cansado, resulta muy cansado no dejarnos querer por nadie, por todos y todas a quienes una y otra vez les decimos que no porque no queremos, porque estamos cómodos solteros,  porque estamos mejor así, porque nada más queremos divertirnos, porque ahorita no estamos buscando nada serio, etc. Me cansa que a todos nos canse, me cansa que todos nos vamos, que no nos queremos quedar, ¿cuántas personas más estamos dispuestos a ver salirse de nuestra vida?

Hasta parece que está de moda ser soltero, que es la mejor opción. Todos se juntan para separarse después, se juntan para luego alejarse alegando “diferencias irreconciliables” y vemos eso todos los días, y nos acostumbramos y nos resulta normal. Lo aceptamos y lo enfrentamos, pero cuando en la noche estamos acostados en nuestras camas lo único que queremos es que nos tengan bien agarrados, bien apretados y no hacemos nada para remediarlo. Y pues ¿para qué? si luchar por las cosas requiere de un esfuerzo que no estamos dispuestos a tomar porque es más fácil. Porque intentar arreglar lo que está roto ya no llama la atención en una época en la que todo es maravillosamente inmediato.

Por lo pronto, yo me miento.  Me miento todos los días cuando juego a que nada de esto me importa. Me mentí cuando dije que estaba bien, me mentí cuando ese día no di a entender cuán quebrada estaba y me miento todo el tiempo para protegerme de mí. La verdad, si quieres leerla, es que lloro cada vez que puedo.

Y tú persona guapa que me lee, cuál es tu verdad?

miércoles, 14 de agosto de 2013

Like Crazy



Sin considerarme una experta en el tema (vamos, ni siquiera he tenido que vivir esta experiencia), me gustaría plantearte hoy lo que pasa con las relaciones a distancia.
Estas relaciones a distancia, ¿son una buena idea?, ¿vale la pena vivirlas?, ¿cómo se debe actuar para evitar ser parte de la frase “amor de lejos felices los cuatro”?.
Creo que todo depende de las ganas que tengan. Sí, así de fácil. Claro que estas ganas se construyen a partir de los tres pilares de una relación que son: el vínculo cognitivo, el emocional y el físico. Aunque tu relación a distancia vaya a carecer del vínculo físico, el emocional y el cognitivo podrán ayudarte a sentar las bases que harán que, eventualmente cuando él/ella regrese, ya haya mucha solidez que resultará en una experiencia física mucho más enriquecedora.
Creo que la parte más importante de este tipo de relación es reconocer cómo te sientes y verla como una oportunidad de saber que la relación llegara a un nivel más alto y mucho más sólido. Quizás las grandes relaciones de tu vida necesitan un poco de riesgo y un poco de miedo. Sé que es difícil y habrá momentos de desesperación donde querrás tirar todo por la borda y tal vez hasta se te haga fácil meter a una tercera persona a la ecuación, pero decidir no hacerlo es desarrollar esa madurez que necesitas para ser parte de lo que tienes.
Todas las cosas que hacen y las decisiones que toman son energía y la energía que inviertes en tu relación (ya sea a distancia o no) es la misma energía que se te regresará a ti de la misma forma.
Por eso te sugiero que si eres parte del conjunto de personas que se encuentran en relaciones a distancia, que sea solamente si de verdad tienes ganas de vivir la experiencia y si estás dispuesta/o a invertirle a esta relación todo lo que necesita para formarse y fortalecerse para que sea justo eso lo que recibas a cambio.

martes, 13 de agosto de 2013

¿Qué película protagonizas?

Oh, la vida!… Esa hermosa película llena de momentos mágicos, escenas de amor, lágrimas, villanos y risas. El final es inesperado porque todos mueren, por eso es muy importante disfrutar la filmación e interpretar un buen papel en cada escena que nos toque, para lograrlo exitosamente, necesitamos estar preparados e identificar el género cinematográfico que está relatando nuestra historia.

CHICK FLICK
En la vida real, los problemas de amor se resuelven rogando sin cesar, emborrachando al ser amado o aceptando el rompimiento, cosa que jamás sucedería en una chick flick. En esas películas todo se resuelve POR LA MAGIA DEL AMOR. Si tu novio es un grosero, la magia del amor lo hará cambiar. Si tu novio es feo, la magia del amor hará que se vuelva hermoso al quitarse los lentes. Si tu novio es un vampiro homosexual, la magia del amor hará que puedan casarse y tener bellísimos bebés. Si la magia del amor resuelve todos tus problemas y vives feliz para siempre, protagonizas una chick flick.

COMEDIA
Hay una línea muy delgada que separa el drama de la comedia. Si te cortaron y lloraste, te echaron del trabajo y en general estás fracasando miserablemente, tu vida es una comedia, al menos para los demás.

PELÍCULA DE SÚPER HÉROES.
Tal vez puedes volar, pero no te has dado cuenta porque nunca lo has intentado. Súbete a la mesa más cercana y déjate caer. No intentes hacerlo desde superficies más altas porque existe la posibilidad de que no vueles, pero no te desanimes, quizás estás en esa parte de la película en la que todavía no adquieres tus superpoderes, seguramente allá afuera hay un araña mutante esperando por ti.
Si tus padres murieron, acostumbras a luchar contra el mal, usas calzas o cualquier tipo de ropa ajustada y crees que te daría mucho estilo usar la ropa interior por fuera, seguramente tu vida está a punto de convertirse en una película de súper héroes.

 PELÍCULA FRANCESA.
Si nada en tu vida tiene sentido alguno o razón de ser, lo lamento mucho, vives en una película francesa.

 PELÍCULA DE TERROR
El problema con las películas de terror es que los actores mueren y podrías ser el primero en morir y jamás te darías cuenta de que viviste en una película de terror.

 PELÍCULA DE ESPÍAS
Si alguno de tus conocidos tiene una extraña relación con Rusia o cortaste a tu novia porque un día se arrancó la cara y descubriste que su hermoso rostro era solo una máscara de látex y debajo se escondía otra persona, felicidades, eres el James Bond de Argentina.

 PELÍCULA XXX.

Pide una pizza, si el repartidor resulta ser extremadamente atractivo, guíñale el ojo, si te besa apasionadamente, tal vez tu vida sea una película XXX. Si te mira con cara de confusión, finge que tienes un tic en el ojo, cierra la puerta, seca tus lágrimas con la pizza y acepta que vives en una comedia.


domingo, 11 de agosto de 2013

No es un secreto

No importa  que crean o no lo que escribo en los texto (que al final no es algo nuevo), lo que importa es que tengan la mente abierta.




No es un secreto, no es magia inexplicable y tampoco es algo nuevo, tu realidad es simplemente un reflejo de la información grabada en tu consciencia, por lo tanto, lo que piensas, lo que dices, lo que escribes, lo que sientes, lo que visualizas y toda aquella información que pongas en tu consciencia se verá reflejada en tu realidad.  El pensamiento es la base porque si no controlas lo que piensas no vas a controlar lo que dices, lo que escribes ni lo que sientes. Si no puedes controlar lo que piensas, ¿cómo vas a controlar lo que creas?
Tu naturaleza divina es crear, no estar chusmeando Facebook todo el día. La mente humana es como un caballo loco que todos tenemos. Nunca supimos o nunca le dijimos a nuestro caballo que éramos su amo, nunca lo entrenamos y, por eso el caballo loco nos lleva a donde él quiere, por eso a veces nuestras vidas son un caos. Debemos entrenar a nuestro Caballo Loco.
ACEPTAR QUE  TU CABALLO ESTÁ LOCO Y QUE TÚ ERES SU AMO.


Debes entender y aceptar que lo que tienes, sea bueno o malo fue creado por ti. Y claro que hay cosas de nuestra realidad que no nos gustan. Cuando soñamos, tampoco soñamos una vida perfecta, simplemente reflejamos información del subconsciente, lo mismo pasa con nuestra realidad, reflejamos información que tenemos en la consciencia. No siempre nos encanta pero tenemos que aceptar que es lo que nosotros hemos creado. Si no controlamos lo que pensamos, tampoco podemos controlar lo que creamos.
Estamos aquí para aprender a crear y para crecer. Para vivir y no para tenerle miedo a la vida. Para aprender a controlar la mente y no dejar que ella te controle a ti  para así crear conscientemente. Nadie quiere ser esclavo de su propio caballo loco.
Tú decides qué cosas aceptas y qué cosas no aceptas en tu vida y muchas de esas decisiones, son tomadas a nivel inconsciente y ni te enteras. Por ejemplo, toma un papel y escribe “Me voy a ganar un coche en un concurso”, luego ve con alguien y enséñale que ya decidiste que te vas a ganar un coche en un concurso. Aunque tu estado de consciencia normal gustoso aceptaría ganarse un coche en un concurso, tus propias ideas limitantes, complejos, culpas y todo va a empezar expresarse en forma de pensamiento:  “eso nunca va a pasar” “¿cómo le voy a decir a alguien que decidí que me voy a ganar un coche en un concurso?, es ridículo” “es imposible” “sé realista”  Tú mismo estás poniendo límites y lo que vas a ver reflejado  en tu realidad no va a ser el coche, sino los “es imposible” “eso nunca va a pasar”, etc. Tienes que trabajar en eso.

Entrenar y reprogramar:
Como no sabíamos que éramos los dueños de nuestros pensamientos, los dejamos funcionando en piloto automático. Nuestros pensamientos nunca se callan y si no los dominamos nosotros, los va a dominar el cuerpo, nuestros pensamientos van a estar enfocados en cómo ganarte la vida para poder así alimentar tu cuerpo, van a estar enfocados en dormir, comer, etc. (noten cómo prudentemente evito hablar de sexo).
Ya que sabes que tus pensamientos moldean tu realidad, supongo que tienes que ocuparte de disciplinar tu manera de pensar, a entrenar tu mente y a reprogramar tu cerebro.

Entrenar:
El entrenamiento de la mente comienza con la concentración. Debemos desarrollar la habilidad de dirigir la mente a un objetivo  y sostener ese pensamiento sin que sea interferido por otros nuevos.
También debemos aprender a callar totalmente los pensamientos y encontrar el vacío, ahí vas a encontrar el estado más puro de tu consciencia.
Todos los días, trata  de estar totalmente consciente en al menos tres actividades.  Al menos durante 3 actividades, intenta estar concentrado en lo que estás haciendo sin pensar en otra cosa. Prueba con las actividades que tú quieras: mientras comes, mientras te bañas (no te toquetees o arruinarás el ejercicio) y mientras eliges tu ropa y te vistes, por ejemplo. Desde el primer día que lo intentes, verás que te cuesta trabajo controlar el flujo de pensamientos que tienes en la cabeza y notarás que se siente diferente “estar ahí”. Notarás que no, normalmente no estás consciente durante el día y que verdaderamente vivimos como en un trance pensando todo el día.
Intenta ver tus pensamientos como si fueran los de alguien más. Imagina que puedes leer la mente de otra persona y simplemente observa lo que dicen. Con el tiempo vas a encontrar tus propios programas, así como los pensamientos que te están limitando y podrás eliminarlos.
Cuando llegues a casa, apaga tu celular, pide que no te molesten, pon música tranquila y trata de enfocar tu mente en una sola cosa, empieza con una flor o algo menos gay como una vela o lo que tú quieras. Trata de sostener esa imagen en tu mente el mayor tiempo posible sin pensar en otra cosa de tu realidad externa. Cuando aprendas a concentrarte en una sola cosa, podrás concentrarte en el vacío,  es algo a lo que no estamos acostumbrados, por eso toma tiempo y esfuerzo, pero los resultados bien lo valen.

Reprogramar:
El cerebro se programa por repetición e implantando nuevos programas cuando nuestras ondas cerebrales están en theta (cuando meditamos).
Todos hemos leído que tienes que escribir lo que deseas, visualizarlo, sentirlo como si ya lo tuvieras y repetirlo todos los días, esto es porque el cerebro se programa por repetición. Si todos los días dedicas un tiempo a visualizar lo que quieres, eventualmente lo vas a ver reflejado en esta realidad ilusoria. Puede ser cualquier cosa. 
Me imagino que también has leído que debes hacer un collage con imágenes de  las cosas que quieres y pegarlo en un lugar donde puedas verlo diariamente. Aunque parece una costumbre de señora que hace pilates, funciona. Tal vez  tú mente consciente se olvide de que está ahí,  pero tu mente inconsciente la capta todos los días. Tu cerebro se está reprogramando por repetición a un nivel inconsciente.
El mejor momento para visualizar es cuando meditas. Cuando la mente se calma, las ondas cerebrales están en theta, estas ondas facilitan el aprendizaje y la memoria, por lo tanto, los pensamientos que sostengas estando en theta van a quedar bien grabados en todas las capas de tu consciencia.
La meditación te pone en contacto con todos tus estados de consciencia y te une con lo divino. Como dije. Tu naturaleza divina es crear, es salirte del cuerpo y explorar la consciencia infinita, como observador, puedes revelar cualquier parte del patrón de interferencia que está lleno de posibilidad infinita, pero nunca vamos a conocer más allá de esta realidad tridimensional si nuestros pensamientos no van más allá de lo que creemos que puede hacerse en esta realidad tridimensional.
Entre más busques más vas a encontrar, y entre más encuentres, más vas a buscar y entre más busques más vas a encontrar. En mi opinión, todos TODOS deberían meditar muchísimo.

Meditación.
Hay infinidad de técnicas y a cada uno de ustedes le va a funcionar una distinta. Investiguen, intenten todo y quédense con la técnica que mejor les acomode. Los pasos básicos son estos:

http://es.wikihow.com/meditar (¿Ven?  Todo está en Google. Investiguen.) 




Anden. Busquen. Mediten. Pásenla bonito.